domingo, 17 de agosto de 2014

Discos del Sr. Alga: El fulgor de Martín Pescador





Martin Pescador se está revelando cada vez mas como uno de los artistas de esta nueva década en el ambiente nacional. Luego de un brillante debut llamado Somos los mapas (2012), el siguiente paso era establecerse en una escena. Pero Ariel Acosta, verdadero nombre del hombre tras este proyecto, ha tenido un par de años movidos que lo han nutrido de experiencia, como su trabajo en Baikonur, banda de post rock que debutó el año pasado con un tremendo registro, ¿Quién vigila al hombre cansado?. Este 2014 fue el año correcto para que un segundo álbum viera la luz, y Un fulgor es más que un sucesor, es un testimonio de que nada está totalmente escrito en la escena nacional.

                Las tranquilas canciones que abren el disco muestran un nivel estético en plenitud, con armonías vocales en el instrumental “Llueve en Puelo” o la hermosa canción “Tiempo, retrocede”, donde su voz, acompañado de una guitarra acústica que se mueve entre colegas eléctricas y un xilófono resalta lo aprendido en estos años de actividad, con una constancia poco vista en registros de este año. Melodías que bordean el camino del pop en “Yo fui el mar” se ven bien encaminadas por bellos paisajes liricos: “Somos barcos de papel, sus calderas sin arder, no se perder”. 

                Un punto destacable es la segunda voz de Karime Grez,  voz que quizás no es muy conocida, pero sería tiempo en que empieces a asimilarla como una de las mejores en la escena actual. Mezclándose perfectamente con la voz de Ariel, logra crear hermosas armonías que van desde un desgarro hasta la tranquilidad y calma más absoluta. ¿Prueba de ello? Oigan los coros en  “De la noche a la mañana”.

                “Vendaval” trae aires a la etapa Lucybell de los 2000s, pero renovándose con ritmos apacibles con reminiscencias al post rock que prueba en Baikonur, donde se encarga de las baterías. Y con una fuerte distorsión de guitarras que interrumpen la calma, todo vuelve a aguas tranquilas con “Campos de lava”.

                Un fulgor es una experiencia de por sí. Un viaje por paisajes etéreos. Casi no parece coincidencia que el tema final se llame “Los trenes”. Estamos ante uno de los mejores trabajos hechos en Chile durante este 2014. Un álbum que lo tiene todo, canciones hermosas, cruce de géneros, juegos de voces hermosas y gran instrumentalización, ingredientes perfectos para crear un disco poco usual. Martin Pescador nos trajo la magia de este bello país envasado en un conjunto de diez canciones que no te puedes perder.

Nota: 8,4/10 

 

Y aqui, para su deleite el disco completo de Martin Pescador...
 

Otras recomendaciones: Somos los mapas (2012)
Alejese de: El Ébola que está por llegar

martes, 5 de agosto de 2014

Discos del Señor Alga: ¿Spoon quiere el alma de Alex Turner?



Originalmente no tenia pensado hablar de este álbum, es más iba a dejarlo pasar. Pero apenas me enteré que Pitchfork lo puso como uno de los trabajos más destacados de este año en su sección Best New Music no pude aguantarme a escribir algo sobre el más reciente lanzamiento de la banda indie Spoon, que luego de cuatro años de ausencia: They Want My Soul.
El sucesor de Transference, el disco que el quinteto estadounidense lanzó el 2010, no es de por si un disco innovador ya que toma muchas formulas ya probadas por otras bandas, sobreexplotadas y exprimidas a tal punto que no vemos un sello propio. Al escuchar la primera batería que abre “Rent I Pay” lo primero que piensas es: “Hey, ¿acaso estoy escuchando una secuela del AM de Arctic Monkeys?”. Mientras que “Inside Out” repite la misma fórmula de “Do You Wanna Know?” de la banda de Alex Turner, aunque con un poco más de teclados. 

Podríamos decir que la primera mitad del disco está basado en lo que llamaremos la formula Turner. Cantar con la misma voz, en el mismo tono de “ironía soberbia”, y si no me creen, escuchen “Do You”, aquella canción se explica por sí misma. Atrás quedaron los tiempos de Girls Can Tell (2001), Kill the Moonlight (2002) o Ga, Ga, Ga, Ga, Ga (2007), donde eran una banda con un sonido fresco, sin sobre abusar de ninguna fórmula antes conocida.

Otro defecto es el abuso de los teclados y sintetizadores, algo que llega a ser molesto en ocasiones, como en los temas de la segunda mitad, que aparecen atiborrados de estos y que serían muchos mejores ya que no necesitan ninguna tecla, claro ejemplo “New York Kiss”. Quizás el único tema que suena distinto al resto es “Outlier”, que juega con los sintetizadores en un ritmo bastante hipnótico, con un sonido que recuerda las glorias de la neo-sicodelia.

Por estas razones, They Want My Soul es el disco más sobrevalorado del año, en el aspecto internacional. Hay un par de canciones que tienen mucho potencial, pero se ven diluidas por el sello que no parece propio, por el abuso de cada cliché del indie rock al que pueden acudir y por ser demasiado inconexo en ocasiones. Esperemos que para la próxima vez, Spoon rescate lo mejor de sí y hagan un disco que de verdad nos impresione, y no sólo a los medios condescendientes con su género, sino que por la universalidad de sus seguidores y apreciadores de su impronta artística.


4/10

Ya no se si es Spoon o Alex Turner... Como sea, esto es "Inside Out"


Otras mediocridades: Transference (2010)
Antidoto a este bodrio: Kill the Moonlight (2002)

sábado, 2 de agosto de 2014

Discos del Señor Alga: La errada conducción de Ases Falsos



 
El hype del año era definitivamente el nuevo disco de los Ases Falsos. Tal era la expectación que nadie miraba con escepticismo lo que resultaría de este nuevo trabajo, y algunos ya hablaban de que estábamos ante el mejor disco chileno de este 2014. Y el primer día de Julio llegó lo que todos esperaban, el sucesor del exitoso Juventud americana al fin había llegado: Conducción estaba disponible para ser escuchado, y para decepcionar.

Si en su anterior producción se habían apoderado del espíritu de las radios AM, incluso colocando a Juan Gabriel en su portada, en esta placa vemos como el AM se devoró a la banda, dándonos algunas de las peores canciones compuestas por Cristóbal Briceño, como por ejemplo: “Plácidamente”, que perfectamente pudo haber sido lanzado el 2012 y habría pasado piola como un demo, o “Tora Bora”, la que sencillamente es el peor tema grabado por Briceño en toda su carrera.

Los Ases Falsos ya no toman riesgos y van por el camino seguro, algo que notamos en temas como “Nada” o “Simetría”. Vemos a una banda estancada en no querer seguir avanzando, en estar donde mismo y seguir por la vía fácil. Se supone que este proyecto, sucesor de Fother Muckers (quizás una de las mejores bandas que se hayan engendrado en nuestro país en la última década), se caracterizaba por un sonido que buscaba masividad, cosa que lograron vendiendo su esencia única.

Pero no todo es malo en esta Conducción. Hay canciones que quieren salir del estándar estancado y mostrar a una banda que se atreve. “Mantén la conducción” y “Cae la cortina” son números brillantes y de alta estética, mientras que “Búscate un lugar para ensayar” tiene una de las mejores letras del disco y se encuentra dentro del mejor material de los Ases Falsos.

¿Qué más podemos decir? Pues no mucho. El disco es por lejos uno de los peores y más decepcionantes trabajos de una de las figuras del rock nacional más prometedoras.  No es ni de cerca el mejor disco de este año y fácilmente podría figurar como un paso en falso del cual se puede salir. Briceño tiene que recordar lo que hizo en aquel bello El Paisaje Salvaje (2010) que lo puso como un cronista acido y abstracto y dejar de ser el abuelo del almuerzo de Domingo después de la caña de un Sábado bohemio en un bar de mala muerte.


4,3/10

 
Aqui les dejo esta "Simetria" para que la gocen!
 


Otras recomendaciones: La discografia de los Fother Muckers
Alejese de: Juventud americana (2012)