domingo, 22 de junio de 2014

Tops del Alga: La vida es un chiste y la muerte una broma… 50 Peores discos jamás lanzados (Episodio Final)


Y al fin, despues de una larga espera... La última parte de esta lista de los peores albumes de la Historia...



10_ The Clash: Cut the Crap (1986)

                La banda más grande de la Historia del punk había tenido una carrera  sin fallos. The Clash había sobrepasado los límites del género creando no solamente himnos, sino que experimentando con otros estilos para crear una fusión que se volvería característica. Pero en 1982, y luego del lanzamiento del inconsistente Combat Rock, la banda se resquebrajó y Mick Jones, uno de sus principales compositores, junto al baterista Topper Headon abandonaron a The Clash, lo que dejó a Joe Strummer y Paul Simonon en una situación complicada. El resultado llegó cuatro años después con Cut the Crap, una producción de la cual ellos mismos reniegan hasta el día de hoy por el nivel de mediocridad que este invoca. Ningún tema es memorable, la mezcla es inescuchable y las letras son omitibles. Definitivamente es el peor cierre de una carrera que jamás se ha realizado, lo cual opaca su gran legado, pero gracias a Dios no lo destruyó.

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Antídoto: London Calling (1979)


9_ David Bowie: Tonight (1984)

                Si hay un disco que represente el fracaso artístico y estético en algún artista, es definitivamente Tonight. El álbum que debía repetir el éxito comercial que logró su álbum anterior, Let’s Dance, resultó en un fiasco de proporciones con canciones poco memorables, además de contener el mayor insulto  en su carrera: El nefasto cover de “God Only Knows” de The Beach Boys. Una producción mal tratada y  un compendio de canciones olvidables hicieron que hasta el mismo Bowie se avergonzara de algunas de las cosas que hizo para este disco. Esta fue la clara evidencia de que el Duque Blanco no es el Dios que sus fanáticos devocionales aclaman que es.

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Antídoto: Low (1977)


8_ Limp Bizkit: Results May Vary (2003)

                Ya se ha hablado bastante de una de las peores bandas de la Historia y de uno de los peores discos jamás grabados (Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water). Y claro, uno podría pensar que no hay nada que pueda superar lo horripilante de aquel trabajo. Pero Limp Bizkit pudo superarse a sí mismo, luego del abandono de Wes Borland, aparece el año 2003 el inefable Results May Vary. El disco no tiene por donde sostenerse, las canciones son peor que malas y la voz de Fred Durst es insoportable, además de que contiene la peor rendición al clásico “Behind Blue Eyes” de The Who. Por si fuera poco los singles son una vergüenza y las letras llegan a dar más lástima que risa.

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7_ The Beach Boys: Summer in Paradise (1991)

                El disco que jamás debió ser lanzado. La vergüenza del rock y la decadencia más absoluta que una banda podría sufrir. Eso y mucho más fue este Summer in Paradise de los sesenteros Beach Boys. “¡Oh por Dios!” es la primera frase que dirás al empezar a reproducir este álbum. Las canciones están muy mal hechos, el sonido es plástico, las armonías vocales no están a la altura, y el hecho de escuchar a Mike Love y Carl Wilson como pederastas extasiados (perdón por el término utilizado, pero es la maldita sensación que da). Incluso se dieron el lujo de aparecer en un capitulo de Baywatch (Guardianes de la bahía). Si han tenido suerte de no oír este álbum, aun tienen tiempo de evitarlo. No lo oigan bajo ninguna circunstancias.

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Antídoto: Pet Sounds (1966)


6_ Metallica: St. Anger (2003)

                Considerado el peor disco de metal en la Historia y con razones mayúsculas. No solo suena mal, sino que las canciones no tienen razón de ser. Supuestamente St. Anger era el disco que haría volver a Metallica a sus raíces, con un sonido sin tanta parafernalia en su producción y con riffs más violentos. El resultado fue un descalabro total, y esto se debe principalmente a cuatro factores: El más importante es el sonido de la batería de Lars Ulrich, que parece como si estuviera azotando un tarro de basura en vez de percusiones decentes. Luego está el hecho de la ausencia de los característicos solos de guitarra de Kirk Hammet que se suman a las constantes desentonaciones de James Hetfield. Aparte de eso, y para hacerlo más insufrible, las canciones son eternas y parecen no terminar nunca. Si logras sobrevivir a esto, entonces estás listo para cualquier cosa… O eso creemos al menos

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Antídoto: Master of Puppets (1986)


5_ Lou Reed/Metallica: Lulu (2011)

                Si, el único artista que se repite en la lista es Metallica, pero la principal razón de eso es que este disco también es de Lou Reed. Y el que pensó que esta combinación sería una buena idea que por favor esté planteándose el retirarse del asesoramiento de bandas. Los estilos de componer de ambos son incompatibles, y las letras de Reed forman una cacofonía insoportable con la música de Metallica y los duetos con Hetfield no se complementan. El concepto se pierde en alaridos de dolor que no se entienden y por más que intentas no puedes terminar el disco sin pedir piedad. Este álbum es incluso peor que Metal Machine Music… Si, lo he dicho. Es el peor trabajo compuesto por Reed en toda su carrera. Y mientras tanto, Hetfield es una mesa.

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Antídoto: Berlin (1973)


4_ Pink Floyd: A Momentary Lapse of Reason (1987)

                He hablado tanto de este disco en el blog que seré breve. A Momentary Lapse of Reason es un disco de indecencia plena, y uno de los peores álbumes jamás creados por el hombre, con una de las giras mas pretenciosas, un álbum en vivo mal producido como Delicate Sound of Thunder y solo comparable a los fracasos que Waters había lanzado por esos años como solista (Llámese Radio K.A.O.S.). Aunque se redimieron en parte con el discreto, pero no tan bueno, The Division Bell en 1994, nada salvó a Gilmour o a Mason de producir el peor trabajo de la carrera floydiana, o el peor disco producido por alguien destacable como Bob Ezrin… Si usted tiene este disco original, vaya y canjéelo por una pistola a balines o una maceta para su planta favorita, si le gusta, póngalo en las reuniones de sus empleados mientras analiza cómo han subido sus acciones, y si las dos opciones anteriores no se aplican, dese por salvado.

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Antídoto: Wish You Were Here (1975)


3_ Timo Tolkki: Saana – Warrior of Light Pt 1: Warrior of Light (2008)

                Hay  discos que ni siquiera debieron nacer, conceptos que no debieron destruirse y artistas que jamás debieron pensar en que su idea era loable. Bueno Timo Tolkki mandó al carajo todo eso y lanzó su espeluznante Saana – Warrior of Light Pt 1 y todo su legado como el principal compositor de Stratovarius se fue al carajo. No contentándose de arruinar a su grupo con el horrendo álbum homónimo del cual ya hablamos en este ranking, Timo invita a algunos amigos que al parecer reprobaron la clase de canto en el conservatorio menos prestigioso e intenta crear música ambiental que termina pareciendo el descarte de algún incidental de teleserie venezolana, con una instrumentación deplorable y la producción menos cuidada de toda esta lista. Si alguna vez se sintió fan de Stratovarius y de algunas de las grandes canciones que hizo con aquella banda, entonces por su bien aléjese de este bodrio, mientras aun puede.

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Antídoto: Una pistola de Prozac para que se cure de una vez de su ridícula depresión


2_ Emerson, Lake and Palmer: Love Beach (1978)

                El disco que asesinó definitivamente al rock progresivo. Lanzado como una obligación contractual, ELP reúne un compendio de las peores canciones compuestas en este género y las lanza bajo una portada que más bien parece una mala copia de Bee Gees. Ningún momento es memorable, ningún solo es digno de tomarle atención, los momentos de autoindulgencia por parte de Keith Emerson son insoportables y soporíferos, y las letras parecen sacadas de alguna mirada paradisiaca de un hotel cinco estrellas sin acción. La suite que cierra este trabajo, conocido popularmente como Love Bitch, es un abuso de confianza del más bajo nivel y que en cualquier otro álbum del trío, incluyendo los más mediocres, ni siquiera tendría espacio de sobra. El disco que todos quisiéramos olvidar que existe, pero que seguimos recordándolo por cómo mató a uno de los géneros más fructíferos artísticamente hablando… Muchas gracias ELP... Muchas gracias por nada.

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Antídoto: Brain Salad Surgery (1973)


1_ John Lennon/Yoko Ono: Unfinished Music No.1 – Two Virgins (1969)

                Y llegamos así al peor álbum grabado en toda la Historia. Un descalabro del tamaño de un buque, un intento de pereza que intenta pasar por un experimento avant-garde, un disco que podría grabar un niño de 5 años colocando una grabadora en medio de su sala de Kinder para grabar los gritos insoportables de todos sus pequeños compañeros. Esto último es lo que precisamente John Lennon, y su señora esposa Yoko Ono, hacen en este infumable trabajo. Una grabación casera con loops de cinta y constantes chillidos de Yoko, conversaciones de un cafecito en la mañana. Imagínense que hubieran extendido “Revolution 9” a media hora de tortura, pues es lo que tendrán al conseguir esta bosta. Para terminar este ranking solo diré que si John Lennon se convirtió en un estandarte del arte con esto, pues entonces alguien debería redefinir arte como el proceso de ir al baño y “crear” discos como este en el wáter. ¡Buenas noches!

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lunes, 16 de junio de 2014

Discos del pasado con el Sr. Alga: Emerson Lake and Palmer y la autoindulgencia de Works Volume I




1_ Piano Concerto No. 1
I_ First Movement: Allegro giojoso
II_Second Movement: Andante Molto Cantabile
III_Third Movement: Toccata con Fuoco
2_Lend Your Love to Me Tonight
3_C'est la Vie
4_Hallowed Be Thy Name
5_Nobody Loves You Like I Do
6_Close to Believing
7_The Enemy God Dances with the Black Spirits
8_L.A. Nights
9_New Orleans
10_Two Part Intervention in D Minor
11_Food for Your Soul
12_Tank
13_Fanfare for the Common Man
14_Pirates

Hablemos de Works Volume I de Emerson, Lake & Palmer. Este álbum es una oda a la autoindulgencia y da motivos necesarios si quieres escribir una tesis llamada: "¿Qué mató al Rock Progresivo?". Analicemos este disco por sus cuatro lados, los que a diferencia del Tales From Topographic Oceans de Yes, ni siquiera tienen canciones de 20 minutos hablando de la autobiografía de un Yogi en una constante experimentación, sino que más bien los clichés gastados de una banda que peca de ambiciosa y poco creativa.

Vamos por el Lado 1, conocido como el lado de Keith Emerson, que consiste en una suite de 18 minutos aproximados con una pomposa orquesta mientras él se regodea en su piano. "Piano Concerto No. 1" es la prueba de que al quedar sin ideas, decidieron incluir un recicle de ideas que cualquier compositor clásico hubiese desechado para crear un track de sala de espera. Ningún momento es digno de atención, es más, nada de lo que caracteriza a la banda se halla en esta composición, solamente a un egocéntrico tecladista demostrando que cualquiera puede crear un concierto de piano... Solo que deja claro que no cualquiera puede hacerlo.

El lado 2, o el lado de Greg Lake es una colección de baladas acústicas que repiten la formula de temas tan buenos como "Lucky Man" o autoplagios a "Still You Turn Me On..." (Ver "C'est La Vie") y que fueron compuestas por el bajista junto al conocidísimo Peter Sinfield, otrora compositor de King Crimson. Aparte de la innecesaria sobre orquestación, este lado falla estrepitosamente en siquiera acercarse a una tendencia más AOR, lo cual es demasiado cuestionable. Incluso el riff de introducción de "Hallowed Be Thy Name" recuerda al "Horse With No Name" de America, solo que denigrado a una tonada sin sentido y poco coherente al álbum. Y en serio... ¿A qué vienen las secciones orquestales? Sobran en todo momento.

Luego está el lado 3, o el lado de Carl Palmer, que tiene algunos momentos interesantes. Es el lado más rockero de los solistas y a pesar de la pomposa orquesta, Palmer demuestra su talento en la batería de manera solida. "L.A. Nights" es quizás el más extraño de las canciones que componen este lado, sobre todo por la intervención de Joe Walsh (Eagles), pero aun así, no está al nivel de sus discos anteriores y la primera mitad de este lado parece ser una parodia de lo que fuera la banda en sus tiempos de gloria. Mención aparte al arreglo de Bach hecho en xilófonos de "Two Part Intervention in D Minor", quizás uno de los momentos más destacados del lado Palmer y del disco en general. Otros momentos donde Palmer se luce son "Food for Your Soul", con un grandioso solo de batería acompañado de una orquesta que parece sacada de una película de espías.
 
Para al fin terminar este extenso y tortuoso viaje, tenemos el lado final, el de Emerson, Lake & Palmer trabajando juntos. Y este es el mejor de los cuatro lados por una sencilla razón: "Fanfare for the Common Man". A pesar del molesto sintetizador Yamaha GX-1, este tema se volvió un clásico instantáneo del trío y es recordada hasta el día de hoy. Hay que aclarar, en todo caso, que este es un cover de Aaron Copeland. En tanto "Pirates" es un intento por replicar la pieza anterior pero con una tonalidad más épica, además que el exceso de sintetizadores y la nula irrupción del característico Hammond de Keith lo hacen menos agradable.

En conclusión, estamos ante el trabajo que inició la debacle de ELP y comenzó a confirmar que al Prog solo le quedaban meses de vida, aunque otras bandas contemporáneas al trío hicieron mejores esfuerzos durante esos años con Going for the One, A Farewell to Kings o Animals, pero esto debido a que evitaban los clichés y la autoindulgencia y creaban discos con alma y mente equilibradas. Esto es pura mente, mal aplicada, pero mente a final de cuentas. Una mente fría e insulsa que intenta lucir su inteligencia y su capacidad de labia a sus compañeros de clase, pero que termina quedando como un arrogante y se gana el odio de su facultad. ELP se volvió ese compañero de facultad que todos odiamos pero no podemos evitar oír. Una lástima, pero también es el ejemplo ideal de, como dije al principio, mostrar en una tesis para demostrar el cómo un género que prometía genialidad como el Prog Rock fue sepultado aquel trágico 1977.

Nota: 3,2/10

Instrumental clásico en clave de rock, intentando no ser pretenciosos, pero logrando serlos. Así es la “Fanfarria del hombre común”


Otras mediocridades: Works Volume II (1977), Love Beach (1978), Black Moon (1992), In the Hot Seat (1994)
Antidoto a este bodrio: Brain Salad Surgery (1973)

domingo, 1 de junio de 2014

Tops del Alga: La vida es un chiste y la muerte una broma… 50 Peores discos jamás lanzados (Episodio IV)



Y después de una semana, aquí les traigo la cuarta, y penúltima, parte de este especial. ¿Cómo he soportado tanto?

20_ Stratovarius (2005)

                Se supone que el homónimo de Stratovarius marcaría el regreso de la banda luego de un breve receso. Pero cuando todos pusimos play a nuestro reproductor, lo primero que escuchamos fueron unos teclados que perfectamente podrían ir en un disco de Miranda! Y eso no es lo peor, lo que sigue está al borde de un colapso nervioso, con temas que no llevan a nada, monótonos y horrendamente producidos. Además, ¿esto era lo que Timo Tolkki se traía entre manos tras discos ambiciosos que lograron posicionarse en la escena del power metal? Gracias a Dios que abandonó la banda porque Kotipelto pudo recuperar en algo las glorias pasadas, no tanto como el buen material de Tolkki en los 90s, pero mejor que lo que quería hacer en este nuevo milenio.
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19_ Simple Plan: Still Not Getting Any… (2004)

                Hubo una época en que el pop punk estuvo muy de moda, pero el 2004 no era precisamente parte de ella, y por lo visto nadie le informó de aquello a Simple Plan cuando ese mismo año lanzó su segundo álbum, lleno de las canciones más clichés del genero, como “Shut Up” y “Welcome to my Life”, y eso que solo hablamos de los singles. El resto de este disco es olvidable y solo puede depositarse en el W.C. más cercano. Las letras son risibles y la voz llega a ser de lo más insoportable. Si quiere escuchar buen pop punk ese mismo año, Green Day abandonaba por completo el estilo para dedicarse a un nuevo sonido con American Idiot, que es muchísimo mejor que esta burla canadiense.

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18_ Starship: Knee Deep in the Hoopla (1985)

                En la década de los 60s existió una banda sicodélica que lanzó algunos de los álbumes más emblemáticos del movimiento hippie, llamado Jefferson Airplane. En los 70s aquel grupo se reformó para encantar a los amantes de la música disco, convirtiéndose en los insípidos Jefferson Starship. Pero en los 80s alcanzaron su cenit de mediocridad cuando decidieron volver a cambiar, tanto su sonido como su estética, transformándose en los mediocres Starship, y su primer lanzamiento luego de aquello demuestra lo más bajo de la cursilería pop en todo su esplendor. Canciones de complejidad nula, comparados a sus mejores tiempos, y con letras irrisorias, Knee Deep in the Hoopla es la muestra del por qué a veces, las reformaciones son beneficiosas para una banda.

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17_ Genesis: …Calling All Stations… (1997)

                Luego de la salida de Phil Collins, todos creían que la carrera de Genesis había llegado a su fin. Pero Tony Banks y Mike Rutherford querían estirar aun más el chicle sin sabor en el que se habían convertido y decidieron contratar al cantante Ray Wilson y lanzar este infame trabajo. Sin ninguna canción memorable y con un sonido genérico. A pesar de la buena y oscura voz de Ray, el material compuesto es algo gastado y demasiado trillado. Eso es incluso peor que el infame We Can´t Dance. Si señores… A ese nivel estamos hablando.
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16_ Aaron Carter (1997)

                Todos odian a Justin Bieber. Pero aquellos que lo hacen olvidan que cierto niño de 10 años, aprovechando un poco de la fama que le había llegado por ser hermano de uno de los integrantes de la banda teen más popular de aquella época (Backstreet Boys), lanzó un disco debut tan nauseabundo, tan malo, y tan olvidable, que es probablemente el peor álbum hecho para adolecentes en toda la Historia. Los singles son inescuchables, la voz es insoportable y la producción es precaria, incluso al nivel de un trabajo de esta índole. Lo peor de todo es que este pequeño creyó ser un éxito y siguió lanzando discos, cada uno peor que el anterior. Por el amor de Dios, ¡RETIRATE!

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15_ Iron Maiden: No Prayer for the Dying (1990)

                Ok, se lo que están pensando. ¿Por qué no Virtual XI? Por la sencilla razón de que a pesar de ser un muy mal álbum, tiene un par de cosas rescatables y la voz de Blaze Bayley no fue la que arruinó a la banda. El principal motivo por el cual No Prayer for the Dying está aquí, es porque es el trabajo que comenzó la decadencia de una de las bandas más queridas del metal ochentero. La salida de Adrian Smith afectó demasiado a la forma de componer, y se nota cuando suenan canciones como la infame “Bring Your Daughter… To the Slaughter” o la aburridísima “The Assassin”. Un disco plano, sin momentos sobresalientes, con una sobreproducción innecesaria y un grupo sin la misma pasión que los caracterizaba.

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14_ Yes: Big Generator (1987)

                La que alguna vez fue una de las mejores bandas de rock progresivo, en los 80s se había convertido en una simple banda de música pop. Hasta ahí todo era inofensivo, hasta el día que apareció el álbum que suponía un insulto, tanto a su legado como al pop. Big Generator no solo está mal producido, sino que también tiene temas infumables y olvidables, como la espeluznante “Shoot High Aim Low” o la horriblemente larga “I’m Running”. No hay nada que destacar, solo se escucha a una banda dispersa que quiere desprenderse de sí misma, convirtiéndose en un genérico grupo AOR (Album Oriented Radio)

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Antídoto: Close to the Edge (1972)


13_ Los Prisioneros: Manzana (2004)

                Lo peor que pudo pasar luego de la reunión de Los Prisioneros, fue que se pusieran a lanzar álbumes. El homónimo del 2003 no fue suficiente, y el recopilatorio de covers hechos para la radio Rock and Pop no dio la señal de que algo andaba mal, entonces Manzana confirmó que estábamos ante una sombra de la banda que sacudió al país en los años 80s. No tiene nada memorable, las letras son clichés y la música es parte del peor material compuesto por Jorge González. Gracias a Dios este fue el último trabajo de la banda de San Miguel, que se separarían para nunca más volver, no sin antes haber arruinado su legado.

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Antídoto: La voz de los 80 (1984)


12_ Roger Waters: Radio K.A.O.S (1987)

                El haberse ido de Pink Floyd fue algo que les afectó a todos. A la banda porque comenzó un periodo de decadencia que terminó por lanzar uno de sus peores trabajos, y a Roger Waters, porque lanzó el peor disco de su carrera, el infumable Radio K.A.O.S. Un disco conceptual como los típicos del compositor, pero que resulta inefectivo por lo plástico que suena. Canciones que están a un nivel muchísimo más bajo que todo lo que ha compuesto en su carrera y que no alcanza ni la media de sus trabajos. El año 1987 fue horrible para muchos de los consagrados en el rock progresivo, y quizás siga apareciendo en esta lista.

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Antídoto: ¿Se puede contar a The Final Cut como disco solista de Roger?


11_ Pantera: Metal Magic (1983)

                No todo fue rudeza en Pantera. Esta banda originalmente era una más en la horrible oleada de glam metal, que engendró lo peor del metal. Comparado con el tremendo legado que dejó en los 90s, el disco debut es un soberano fiasco. Las canciones son horribles, los arreglos están en un nivel bajísimo y la voz es inescuchable. Terry Glaze le hizo un gran favor a sus compañeros al darle su lugar a Phil Anselmo, porque de haber seguido con ellos, créanme que hubiéramos tenido en nuestros oídos a la peor banda metal de la Historia… Así de simple

Puede alejarse también de: Projects in the Jungle (1984), I Am the Night (1985), Power Metal (1988)
Antídoto: The Great Southern Trendkill (1996)