sábado, 23 de abril de 2011

Ozzy Osbourne: Blizzard of Ozz (1980)



1_ I Don’t Know
2_ Crazy Train
3_ Goodbye to Romance
4_ Dee
5_ Suicide Solution
6_ Mr. Crowley
7_ No Bone Movies
8_ Revelation (Mother Earth)
9_ Steal Away (The Night)

Como todo artista que se viene despidiendo de una banda tan grande como lo es Black Sabbath, lo más difícil es seguir después de ser marcado por ella, claros ejemplos son el de Ronnie James Dio quien a pesar de su reconocida carrera solista, nunca pudo superar lo que logro hacer en el disco Heaven and Hell, Cozy Powell tuvo grandes momentos como baterista, pero tuvo la desgracia de participar en el asqueroso TYR, el disco con el que Black Sabbath terminaría por tocar fondo. Pero quien la tuvo más difícil fue la voz original de la banda de Heavy Metal más grande de la Historia, Ozzy Osbourne, quien fue despedido de la banda luego de participar en una seguidilla de discos excepcionales que son reconocidos en la Historia de la Música, entre los cuales podemos contar su debut, su clásico Paranoid, su poderoso Master of Reality o su sublime Volume 4, entre otros. Pero Ozzy había sido despedido por su abuso de sustancias y constantes juergas luego de que la banda intentara superarlas, ya que como todos sabemos en Black Sabbath las drogas siempre estaban presentes… Ahora bien, Ozzy decidió después de sobreponerse a esta situación aliarse con un esplendido guitarrista llamado Randy Rhoads, uno de los violeros más extraordinarios de la Historia, para comenzar a componer nuevo material. A ellos se les une el ex bajista de Rainbow, Bob Daisley y el baterista de Uriah Heep, Lee Kerslake, quienes colaborarían en la primera formación de la banda de Ozzy, ya como solista, y lanzarían uno de los discos más recordados en el mundo del Rock, me refiero a Blizzard of Ozz de 1980.

El disco parte con un sonido de gong, que nos introduce a la primera canción llamada I Don’t Know, donde un poderoso riff de guitarra nos hace presagiar el poder de este álbum, y un potente bajo ejecutado por Daisley que acompañan a la garganta del ex Black Sabbath nos comienza de a poco a incitar a mover todo nuestro cráneo. Crazy Train contiene uno de los mejores solos de guitarra del disco y se convierte en uno de los clásicos inmediatos de la carrera de Ozzy, junto a Mr. Crowley y su intro de sintetizador tocada por Don Airey, otro ex Rainbow. Tenemos también un hermoso interludio instrumental tocado por Randy que nos introduce a la fantástica Suicide Solution, canción que fue polémica en un tiempo debido a que un adolecente utilizo de referencia la canción y los discos de Ozzy para cometer su propio suicidio, siendo que según Ozzy el tema trata de la muerte de Bon Scott, mientras que Daisley declaro que trataba sobre el abuso de alcohol y drogas en el que el otrora vocalista de Black Sabbath se encontraba inmerso. La emoción llega a su máximo esplendor cuando oímos las tres últimas canciones del disco, como por ejemplo la potente No Bone Movies, que a veces me recuerda a las canciones menos épica del Rainbow de Dio, pero con toques más pesados, la épica y majestuosa Revelation (Mother Earth), y para cerrar contamos con la poderosa Steal Away (The NIght).

El disco acaparia de inmediato la atención de todos y luego, un año más tarde, Ozzy lanzaría el fantástico Diary of a Madman, su mejor disco solista. Pero todo acabaría en 1982 cuando en un accidente de avioneta fallece Randy Rhoads. Ozzy nunca volvería ser el mismo luego de la muerte de Randy, aunque su esposa , la bruja llamada Sharon, lo sacara de su depresión, Osbourne tendría problemas con Daisley y Kerslake, quienes abandonarían el buque un buen tiempo después, y la entrada de gente como Jake E. Lee o Zakk Wylde no mejorarían las cosas, con discos como el desconcertante Bark at the Moon, el architrillado No More Tears y sus mediocres últimas producciones en la década pasada Ozzy se convertiría en un artista venido a menos. Pero su status de Astro del Rock se mantendría al ser recordado no solo por ser la voz de la mejor época de Black Sabbath, sino también por su grandioso primer disco que fue la piedra angular de gran parte del Heavy Metal que se haría en la década de los 80.

Crazy Train

All aboard! Hahaha

Crazy, but that's how it goes
Millions of people living as foes
Maybe. it's not too late
To learn how to love, and forget how to hate

Mental wounds not healing
Life's a bitter shame
I'm goin' off the rails on a crazy train
I'm goin' off the rails on a crazy train

I've listened to preachers,
I've listened to fools
I've watched all the dropouts
Who make their own rules
One person conditioned to rule and control
The media sells it and you live the role

Mental wounds still screaming
Driving me insane
I'm goin' off the rails on a crazy train
I'm goin' off the rails on a crazy train

I know that things are going wrong for me
You gotta listen to my words, yeah, yeah

Heirs of a cold war,
that's what we've become
Inheriting troubles,
I'm mentally numb
Crazy, I just cannot bear
I'm living with something that just isn't fair

Mental wounds not healing
Who and what's to blame
I'm goin' off the rails on a crazy train
I'm goin' off the rails on a crazy train.

El clasico riff que todo metalero debe conocer, y uno de los mejores solos de guitarra de la Historia dan como resultado Crazy Train



Otras recomendaciones: Diary of a Madman (1981)
Alejese de: Under Cover (2005)

1 comentarios:

Perry Mastrángelo dijo...

Muy buena reseña, estimado. Este gran trabajo lo merece.

El mismo me remonta a mediados de los 90, un verano en que vacacioné en una casa de campo con unos amigos. Debo decir que aquellas apacibles jornadas fueron una verdadera escuela de rock pesado. Allí sonaban una y otra vez, entre litros y litros de alcohol, el mejor Megadeth, Metallica, Primus (en especial Pork Soda y Frizzle Fry), Pantera, Sabbath, AC/DC, etc., y también este señor.

Hasta allí había desdeñado al metal, pero a mi pesar le empecé a tomar respeto. Recuerdo que Ozzy sonaba tanto en esa quinta que llegué a odiarlo. Los muchachos estaban enloquecidos con Ozzmosis, que todavía era una novedad (disco que me gusta, por cierto).

Llegué a mi casa y salí corriendo a comprar Blizzard, del cual poco tengo que decir. Se trata de un disco brillante de principio a fin, sin fisuras ni momentos flojos. Un Ozzy todavía puro. Ni que hablar de su compañero. Sin dudas la carrera del ex Sabbath hubiese sido diferente, pero esas son especulaciones vanas. Hoy no me queda claro qué es lo que intenta hacer, pero me temo que hay otras personas implicadas en el hecho de que el cantante siga arrastrándose en el escenario y sacando discos paupérrimos en los que estoy seguro que prácticamente no interviene. Es como Luis Miguel: llega al estudio y tiene todo cocinado. “Cantate esto y esto…”.

Salud!

PD: Cozy Powell, indiscutiblemente dotado técnicamente, también se entregaría a una de las peores atrocidades de la historia. Uno de los discos más oportunistas, flatulentos, hipócritas e insoportables de la historia: Back to the Light, de Brian May.