Para muchos es sabida la influencia de Yes en los grupos de Rock Progresivo de las últimas décadas, y no solo las nuevas, sino que también viejas bandas como Rush la reconocen como uno de los grupos que les dio la identidad en aquel género. La voz de Jon Anderson, los solos de guitarra de Steve Howe, los galopantes y cambiantes bajos de Chris Squire, los mágicos teclados de Rick Wakeman, la sincronización con sus dos bateristas insignias, Bill Bruford y Alan White, han quedado en la memoria colectiva de muchos melómanos y amantes del buen Rock, y muchos otros integrantes tocaron la gloria estando en esta banda, unos no con tanta suerte, otros arruinando el nivel compositivo del grupo, pero siempre tratando de darle su propio enfoque, es por esto que hoy analizaremos una de las discografías más gloriosas y a la vez más dispar del Rock Progresivo, me refiero a la discografía de Yes. I_ El Inicio. El Rock Duro y Sinfónico de una Banda No Tan Hippie. (1968-1970)
La banda fue formada principalmente por Chris Squire, bajista y hasta ahora único integrante estable dentro de la agrupación, y el vocalista Jon Anderson en 1968, ambos venían de distintas bandas que se fueron desarmando. A ellos se les sumaron un baterista con influencias jazzistas llamado Bill Bruford, el guitarrista Peter Banks y un joven tecladista de nombre Tony Kaye, quienes se unieron durante ese año a la banda que es bautizada simplemente como Yes. Esta desconocida banda llega incluso a actuar en el concierto de despedida del power trio Cream. Al principio solo se dedicaban a interpretar covers de bandas como The Beatles, Traffic, entre otros, y no sería hasta el año siguiente que serian descubiertos para trabajar en el sello Atlantic, mismo sello que en aquel año, 1969, patrocinaría el debut de una influyente banda de Hard Rock llamada Led Zeppelin. Ya teniendo listo el asunto del sello discográfico se dedican a grabar lo que sería su álbum debut, llamado simplemente Yes.
Su debut co
ntaría con canciones poderosas, donde el bajo de Squire se toma el protagonismo en cada pieza, siguiendo el gran ritmo que daba Bruford en su batería, lo que lo convertiría en uno de los mejores bateristas del Rock Progresivo. Peter Banks se luce en el cover de Every Little Thing, aquel tema del disco Beatles for Sale, y en el cover de I See You (Original de The Byrds), mientras Kaye hace lo suyo en el piano en la tranquila y atmosférica Yesterday and Today y el Hammond que se marca en canciones como Looking Around. Los fascinantes bajos se escuchan llenos de poder en Beyond and Before y Survival, todo acompañando a la harmoniosa voz de Anderson en el centro de todo. El disco tuvo una tibia acogida para algunos medios, subvalorándolo algunos y aclamándolo otros, pero también llama la atención de algunos fanáticos del Rock por el sonido novedoso que presentaba esta banda, que no debutaba sola en el mundo Progresivo, ya que en esos años también debutaba King Crimson, otra banda que llamaba la atención por su novedosa manera de crear música.
La banda sale airosa de todo y decide que es tiempo de seguir innovando, así que para su siguiente álbum deciden utilizar una orquesta, cosa que terminaría por opacar al guitarrista Peter Banks, quien a pesar de todo tendría sus buenos momentos en el disco que terminarían por lanzar el año 1970, al cual titulan Time and a Word. Este segundo disco, subvalorado en extremo, contiene piezas realmente notables, como la rockera No Opportunity Necessary, No Experience Needed de Richie Havens; la increíble Then, la calmada, pero a la vez pesada Everydays, cover de Buffalo Springfield, y tendría una canción que definiría el camino que Yes debería seguir en el futuro, la sicodélica Astral Traveller, donde Peter Banks se luce con un buen solo de guitarra, la cual nos lleva a la hermosa Time and a Word, una canción himno donde la orquesta le da la potencia casi sagrada que necesita. Squire nuevamente se lleva los aplausos por sus increíbles líneas de bajo, mientras que Bruford suena aun más potente y con más habilidad. Luego de terminar el disco Peter Banks seria despedido, quedando muy disconforme con el resultado logrado en el disco, y es así como da paso a una nueva era para el grupo, una era que definiría la historia de Yes para siempre.
II_ El Cambio Perpetuo. La Llegada de Steve Howe. (1970 – 1971)
Luego del despido de Banks, la banda encuentra su reemplazo en el guitarrista de un grupo llamado Tomorrow, un joven y talentoso violero que sería uno de los integrantes insignia de la
Historia de Yes. Me refiero a Steve Howe. Este joven guitarrista haría conocido su debut no interpretando un tema, sino que apareciendo en la portada de la edición norteamericana del disco Time and a Word, y en su posterior gira. A finales de 1970 la banda comenzaría la grabación de su tercer álbum, donde demostrarían el talento de su integrante más reciente, y además trazaría un camino a seguir, el cual casi consiguen en su disco anterior, aparte adoptaría la nueva manera de trabajar de la banda, la cual democratiza su método de composición, haciendo que todos participen en la creación de las nuevas canciones, y también aparecería la inclinada tendencia a crear temas extensos. Pero durante la grabación de este nuevo disco surge una gran dificultad, la cual es la profunda desaprobación de Tony Kaye a usar Sintetizadores, prefiriendo usar su fiel Hammond B-3 y piano, mientras que Jon Anderson quería experimentar con estos nuevos sonidos, lo cual tensiona el ambiente aun mas, ya que aparecen desacuerdos entre el tecladista y el recién llegado Steve Howe. Aun así se introduce Sintetizador Moog el cual Kaye se ve obligado a tocar. En este tensionado ambiente se lanza en 1971 el tercer disco de la banda, titulado The Yes Album.
Este nuevo álbum seria una grata maravilla, ya que sus composiciones son mejor logradas, compuestas de manera más sincrónica e interpretadas en un buen nivel. La banda actúa como un conjunto y nadie predomina sobre el otro, además los solos de Howe son espectaculares, mientras que Kaye mete de su cuota en su órgano, mientras que el ritmo lo llevan Squire y Bruford mientras que en el medio de todo la voz de Anderson resuena harmoniosa y serena. Las extensas composiciones serian el punto más alto del disco, sobre todo la suite Starship Trooper, un tema de nueve minutos dividido en tres movimientos, donde el talento de la banda queda demostrado, mientras que Yours Is No Disgrace nos muestra el debut del sintetizador en la banda, pero opacado por el Hammond de Kaye y sobre todo por la guitarra de Howe, quienes protagonizan en esta canción una gran batalla de solos, sobre todo por parte del guitarrista que nos muestra su habilidad en su solo de guitarra acústica grabada en vivo llamado Clap. Perpetual Change es otra pieza extensa que se luce por sus poderosos ritmos cambiantes, mientras que I’ve Seen All Good People se convertiría en un clásico eterno de Yes en todas sus encarnaciones. Este disco llamaría la atención de los medios y seria su primer éxito de ventas, pero tiene también como resultado el segundo gran cambio de alineación, ya que Tony Kaye abandona la banda por su negativa a usar Sintetizadores y su mala relación con Howe.
III_ La Frágil Línea de la Perfección. El Ingreso de Rick Wakeman y la Época Dorada. (1971-1972)
La banda nuevamente se despide de un integrante, pero eso da paso a un gran cambio, y quizás el más importante en su Historia, ingresa a las filas de Yes el ex tecladista de Strawbs, músico de sesión en David Bowie y Cat Stevens, el mago de los teclados Rick Wakeman, quien introduce al grupo los sintetizadores que Tony Kaye rehusaba usar, pero por problemas de contrato no podían acreditarlo en las composiciones de Yes. Durante 1971 la banda nuevamente se encierra en los estudios con su colaborador Eddie Offord, quien debuta en la producción de la banda en su disco anterior, y con un diseño hecho por Roger Dean, quien dibujaría las portadas de muchos de los discos del grupo, es así como nace uno de los discos eternos de Yes, el conocidísimo Fragile.
El álbum, que marca el debut de Rick Wakeman como tecladista, se compone de canciones creadas y tocadas en conjunto, y cinco composiciones consideradas como un solo de cada integrante, como por ejemplo la aburrida We Have Heaven de Anderson, la innecesaria Five Per Cent for Nothing de Bruford, la monótona The Fish de Squire y el relleno de Cans and Brahms de Wakeman, pero el que se destaca es el track Mood for a Day, un solo de guitarra acústica ejecutada por Steve Howe el cual deleita con la belleza de las seis cuerdas en un plácido momento de paz. Pero lo que llama más la atención es la perfección de los tracks colectivos, como la clásica e inmortal Roundabout, con aquella grandiosa línea de bajo, el perfecto ritmo de su batería y esos solos de teclados y guitarras que hacen alucinar a quien los oye, otro momento es la sublime South Side of the Sky, la cual es para muchos la canción más hermosa del disco, un tema ideal para los días nublados o con lluvia, donde de un tormentoso y pesado ritmo nos lleva a una calma luego del piano tocado por Wakeman. Heart of the Sunrise nos da una buena dosis de buen Rock Progresivo, donde nuevamente Squire se luce con increíbles bajos y Bruford lleva el ritmo adecuado en cada momento, mientras Anderson canta de manera apacible entre medio de calmados ritmos, para pasar a rápidos pasajes instrumentales gloriosos, para terminar todo en un arruinador reprise de We Have Heaven, el cual le quita sentido el cerrar con una canción tan hermosa. Long Distance Runaround aporta lo suyo con su simpático ritmo.
Fragile es bien recibido por la prensa especializada y por los fans que la banda ganaba, y también se agradece las contribuciones del nuevo tecladista. La banda al finalizar la gira del disco graba un cover de Simon and Garfunkel, el tema en cuestión es America, la cual es interpretada de buena forma. Pero es en 1972 donde el nuevo dueto compositivo de la banda Anderson/Howe se luce con temas espirituales en poderosas y a la vez hermosas suites, y el Rock Progresivo alcanza su cumbre con la obra maestra de este género musical, me refiero a Close to the Edge. El disco compuesto de tres canciones concentra la madurez de una banda que ha alcanzado la línea de la perfección, donde cada integrante aporta un gramo de su talento para equilibrar atmosferas y ritmos, como por ejemplo en la suite que da nombre al disco y en la rockera Siberian Khatru. Pero sin duda la que se lleva los aplausos es la grandiosa, sublime y maravillosa And You and I, una esplendida suite de diez minutos donde la pacifica voz de Anderson, acompañada de los coros de Squire y Howe se manifiesta al centro de un Mellotron, con un tranquilo ritmo llevado a cabo por Bill Bruford, una esplendida Steel tocada por Howe y el bajo que siempre le da el toque mágico a cada tema simplemente impresiona.
Close to the Edge deja a la banda en un nivel estratosférico, pero a la vez les cuesta otra baja en el grupo. Debido a lo estresante de las sesiones de grabación del disco, y justo al termino de estas, Bill Bruford, uno de los mejores bateristas de la Historia, abandona la banda para unirse a King Crimson, con quienes disfrutaría de sus periodos más fructíferos y otros no tanto, es así que para la gira aparece un nuevo integrante, el ex Plastic Ono Band, Alan White.
Ahora los dejo con este destacado tema, pronto la segunda parte...
2 comentarios:
Bueno, con Yes ocurrirá algo parecido a lo de Genesis, donde los comentarios más picantes se dan cita en el transcurso del plano inclinado...
Todo esto viene a cuento, y ud. seguramente estará de acuerdo, que, con sus más y sus menos, la carrera de Yes es impecable al menos hasta Tormato.
Sus valoraciones de los primeros tres discos me parecen atinadísimas. Un sobresaliente binomio debut, y un tercero maravilloso, rico, variado, entretenido... loco.
Sin embargo, a los dos gloriosos siguientes en particular tiendo a ponerlos en un plano de igualdad, pese a que están regidos por ideas matrices diferentes. Hay veces, incluso, que siento que Fragile supera a Close. Tiene una cosa más visceral, cruda. Pero sí, Close to the Edge es la perfección, o algo muy parecido a ella. Cada nota tiene un por qué y un como, y todo está donde tiene que estar. Cinco estrellas es poco.
Un abrazo, lo felicito por el excelente informe.
Yes.... cuenta la leyenda que fueron los primeros británicos (sí, antes de Led Zeppelin) en firmar con Atlantic Records. Nada que decir, de ambos discos de la formación original, los planetas se alinearon sobre todo con ese ad que puso en Melody Maker Bill Bruford para formar una banda. A pesar de todo, la banda no estaba satisfecha con los resultados del debut, ya que no tenian experiencia en el estudio, bueno en Time And a Word tenemos a un ingeniero de sonido esencial para marcar un antes y despues en la banda, Eddie Offord, y, bueno, se nota una madurez y un acercamiento al rock progresivo, cosa que la banda tomaria y le daria muchas más vueltas, cambiandole la faz a este subgenero y al rock en general, sobre todo entre 1970 y 1973, era más prolifica de la composicion de la banda.
Recordemos que en los tiempos de The Yes Album, la banda tenia el riesgo de ser expulsada del sello y de quedarse sin trabajo si no lanzaban un trabajo exitoso... luego de la salida de Tony Kaye y del rechazo de Rick Wakeman a formar parte de las arañas de Marte de Bowie forjó a la mejor formación de la banda, lamentablemente lanzó sólo 2 álbumes, de los cuales el primero, Fragile (1971), es una especie de álbum experimental con canciones solistas y pocas canciones en grupo, muy similar a Ummagumma de Pink Floyd, obviamente mejorada debido a la formación clásica de sus dos nuevos integrantes: Steve Howe y Rick Wakeman, cosa fundamental en el desarrollo de Yes, sobre todo en las obras posteriores a Fragile, donde el intercambio de sonidos entre ambos integrantes se mezclan, entrecruzan y muchas veces es casi imposible reconocer qué instrumento es el que suena.
Lamentablemente en las grabaciones de Close To The Edge, el virtuoso percusionista Bill Bruford se aburría constantemente con el perfeccionismo de la banda... (recordemos también que los platos que abren la sesión: I Get Up I Get Down de la canción Close To The Edge, tomó 2 días y 2 noches el grabarla), otra cosa que aburría a Bruford eran las sesiones espirituales de sus compañeros de banda... cosa que también aburriría después a Rick Wakeman... bueno... eso es parte de otra historia, por eso cuando Robert Fripp le ofreció trabajo en King Crimson, él obviamente aceptó, uniéndose a una banda más experimental y luego argumentando: "En mis años con Yes aprendí mucho, pero necesitaba aprender mucho más, por eso me uní a Crimso"... lamentable... pero el legado de esta era de Yes es indiscutible. Y lo más raro es que, a pesar de haber reinventado el género del rock progresivo varias veces, después de esta epoca, continuaron lanzando grandes obras... Muchas gracias por hablar de una de mis bandas favoritas.
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