martes, 26 de julio de 2011

Yes, La Banda Que Revolucionó el Rock Progresivo y la Historia de la Música. Parte V

XIII_ Rock Orquestal Sin Teclados. El Comienzo del Largo Hiato. (2000 – 2004)

Luego de quedar sin tecladista, y que Wakeman rechazara una invitación para grabar un álbum con Yes, la banda decide no escatimar en esfuerzos y deciden prescindir de un nuevo tecladista. Es así como deciden recurrir a una orquesta de sesenta piezas, y al director Larry Groupé, compositor de música para filmes y que años después ganaría un Emmy por la banda sonora de la serie Line of Fire. Es así como comienzan a grabar un álbum para comenzar el nuevo milenio, un disco que recurriría a un Rock más sinfónico, parecido a la propuesta que lanzaron en 1970, Time and a Word, pero sin recurrir a más de un piano tocado por Alan White en una sola canción. Así nace en 2001 el único disco de Yes como cuarteto, me refiero a Magnification.

Este disco recuerda mucho a las canciones de los años 70s, además de contener algunas piezas que poseen una estructura aun mas progresiva que su álbum anterior, lo cual es notorio en hermosas tonadas como Magnification, el progresivo In the Presence of, una hermosa suite que combina los elementos tradicionales del grupo con un notable arreglo orquestal. También tenemos la magnífica Dreamtime, la cual parte con una guitarra acústica de Howe y desemboca en una composición que parece sacada de alguna película de Ciencia Ficción o un drama contemporáneo bien ambientado. Quizás las canciones más débiles del álbum sean la algo popera Don’t Go, la cual recuerda al material de Open Your Eyes, y Can You Imagine, una floja tonada donde Squire toma el rol de voz principal junto a Anderson, y la cual se da el lujo de contener el único piano del disco, otra débil canción es Soft as a Dove que es una canción demasiado plana, aburrida y cansadora, pero que no arruina por completo el álbum y sirve como preludio para el tema siguiente, el cual mencione como una gran canción. Los arreglos son impresionantes y la orquesta no suena molesta, pero se extraña la presencia de esos grandilocuentes solos de teclados que la banda utilizaba en sus épocas de gloria. Pero da lo mismo.

El disco es bien recibido por la crítica y los fans, pero no al nivel de sus obras maestras, es así como comienzan una nueva gira, para la cual no solo cuentan con una orquesta, sino que también contratan al tecladista Tom Brislin para tocar el repertorio clásico. Pero un año después, el 2002, Rick Wakeman regresa a la banda para participar en una gira que incluyo un regreso a Australia. Durante esa gira se registra un concierto que sería lanzado unos años más adelante, me refiero al Live at Montreux 2003, un concierto donde interpretan casi todos los temas de los años de gloria de la banda, incluso la mediocre Don’t Kill the Whale, y un fragmento de To Be Over, del disco Relayer, el cual tenían algo olvidado. También aparece una hermosa versión de And You and I, y canciones como Roundabout vuelven a sonar como en sus mejores tiempo. Aunque si hay cosas que no se perdonan como algunas fallas en Awaken, donde Anderson toma una actitud pedante durante uno de los coros, y lo largo que siempre se vuelve The Fish al escucharla. Pero quizás lo mejor de este registro es que reviven el hermoso South Side of the Sky, el cual nunca había sido interpretado en vivo, ni siquiera en el Fragile Tour de 1971. Este sería el último disco donde la banda participaría en su formación clásica. Durante el 2003 también aparece la serie de remasterizaciones del catalogo de Yes, el cual suena impresionante y se le agregan algunos bonus, outtakes y demos, para el 2004 entrar en un hiato indeterminado, el cual cerraría un ciclo, o eso pensábamos muchos.

XIV_ La Inesperada Reunión. La Era de Benoît David. (2008 – 2011)

Luego de cuatro años de inactividad, y de algunos lanzamientos de ciertos conciertos y reediciones de discos clásicos, la banda decide reunirse para una nueva gira, la cual iba a llamarse Close to the Edge and Back y pensaban crear un nuevo disco. Para esto contarian con la ayuda del hijo de Rick Wakeman, Oliver, quien tomaría el lugar de su padre en los teclados, pero una inesperada noticia arruina estos planes y es la hospitalización de Jon Anderson por un ataque de asma. Durante meses la gira se suspende y se espera la pronta recuperación de Jon, pero después durante finales del 2008 el grupo presenta la gira con un nuevo vocalista que supuestamente reemplaza temporalmente a la eterna voz de Yes, y el encargado es el canadiense Benoît David, proveniente de la banda Mistery y del tributo a la banda que lleva el nombre del mejor disco del grupo, me refiero a Close to the Edge. La decisión de seguir sin él, decepciona a Anderson y sus seguidores, pero mucha gente acepta el hecho y decide concurrir a los conciertos de Yes, donde se encargan de revivir material del disco Drama, de 1980, de los cuales Jon se negaba a interpretar. Un año después Oliver Wakeman y Benoît David se transforman en miembros oficiales de la banda que reanudan el In the Present Tour, interrumpido por una cirugía a la que se somete Chris Squire, y mientras finalizaban la gira un par de años después se anuncia la grabación de un nuevo disco, el cual trae de vuelta a Trevor Horn para cooperar en la producción y en los coros de este nuevo trabajo. Durante la grabación y composición de este nuevo disco, Oliver Wakeman inesperadamente abandona al grupo y es reemplazado por un viejo conocido, el Sr. Geoff Downes, lo cual nos remite a pensar que ha regresado la época Drama a Yes. Y finalmente el año 2011 se lanza el esperado álbum, el cual denominan Fly From Here.

Este disco contiene muchas referencias del disco Drama, sobre todo la nueva suite que se transformo en la pieza central de este álbum y la cual le da el nombre, me refiero a Fly From Here, una pieza que dura aproximadamente veinticinco minutos que fue originalmente compuesta por Trevor Horn y Geoff Downes durante su estadia en la banda a principio de los 80s, y que sufre el mismo defecto de Machine Messiah, es decir parte de buena forma pero luego del cuarto movimiento comienza a flojear y se vuelve demasiado cansadora oírla, pero la voz de David se lleva un par de aplausos, quien a pesar de no igualar a Anderson, le pone alma y sentimiento a cada pieza que interpreta. Chris Squire tiene su momento y canta en el popero The Man You Always Wanted Me to Be, la cual no es tan mala como sus piezas de la década de los 80s, pero que baja el buen nivel que llevaba el álbum, junto con la débil Hour of Need, la cual intenta un poco emular las piezas de Anderson como Turn of the Century, lo cual resulta en una poco original tonada. Quizás la mejor canción sea la simpática Life on a Film Set, que a pesar de recordarme a veces a Drama deja atrás ese sentimiento con los buenos coros, mientras que Solitaire nos deleita con un precioso solo de Howe en guitarra clásica, los cuales ya extrañábamos.

El disco es bueno, pero inferior a su anterior álbum de una década antes, y se empieza a notar la intención de volver a la época del disco Drama, pero nada más se podía esperar si Horn estaba en la producción. Ahora la banda prepara una gira para promocionar este álbum, en el cual pesar de no estar ya con ellos, Oliver Wakeman también grabo sus partes. Pero nada será lo mismo sin Jon Anderson junto a ellos, su eterna y pacifica voz que centraba alrededor de la sublime instrumentalización del grupo ya no está. Pero siempre nos quedaremos con el recuerdo de aquella prodigiosa banda de Rock Progresivo que nos dejo boquiabiertos a muchos, esa que evolucionaba el género a un nuevo nivel de perfección, que cayó a lo más bajo, y que nos brindo momentos buenos y malos, pero que siempre fue y será, La Mejor Banda de Rock Progresivo de la Historia.



Lo Bueno


Lo Malo

2 comentarios:

Perry Mastrángelo dijo...

Eso es. La mejor banda de rock progresivo, sin dudas. Que gozó de una era dorada demasiado larga y fructífera como para reclamarle algo, fuera de la obligada desmitificación por sus varias obras reprobables post 1983. Cuyos grandes discos siguen sorprendiendo y emocionando, y haciéndonos desear que aparezca alguien algún día portando tantas ideas buenas juntas.

Muy buen trabajo Alga, lo felicito.
Un abrazo,
PM

Gerardo dijo...

Tu analisis es impresionante pero estoy en desacuerdo con que el poco gusto que le tienes a Fragil, que para mi es el mejor album de Yes, seguido del Close To The Edge.

Pero para mi todo lo que se hizo hasta el Going For The One es espectacular, 8 obras espectaculares dignas del olimpo del rock. Awaken es la obra maestra del grupo y se puede comparar con obras de Bach u otros genios

El keys to asencion es su mejor disco en vivo, por la selección de canciones, la interpretación el sonido.

Awaken finaliza el going for the one y finaliza la carrera de la mejor bamda de rock progresivo.

Del 69 al 76, la historia de Yes es la historia del rock progresivo.