viernes, 20 de enero de 2012

La Ley: Invisible (1995)



1_ Animal
2_ Día Cero
3_ El Duelo
4_ Deuxieme fois
5_ Hombre
6_ R & R
7_ Invisible
8_ Fausto
9_ Cielo Market
10_El Rey
11_The Corridor
12_1 - 800 Dual

Durante 1994, La Ley se había transformado en una de las bandas más exitosas de Chile. Eso se debía principalmente a la carismática voz de Beto Cuevas, el talento del baterista Mauricio Clavería, el tranquilo y efectivo bajo de Luciano Rojas, y las composiciones del guitarrista y fundador Andrés Bobe. Con dos notables discos en su haber, Doble Opuesto (1991) y La Ley (1993), y un EP se habían echado al bolsillo una gran cantidad de fans y fueron participantes de algunas ediciones del Festival de Viña del Mar, lo cual les siguió sumando reconocimiento en la prensa especializada. Bobe tenía la idea de expandir el sonido hacia otros terrenos y entró en conversaciones para que Rodrigo “Coti” Aboitiz volviese a la banda para encargarse de los teclados (Coti solo participó en el casette Desiertos), pero un fatídico 10 de abril, cinco días después de la muerte de Kurt Cobain y la misma noche en que Depeche Mode debutaba en escenarios chilenos, Andrés Bobe sufre un accidente en su moto, y su luz se apagó dejando un gran legado, y un grupo sin fuerza motriz.

Cuando todos pensaban que era el fin de la banda, Beto Cuevas decide que el proyecto debe continuar, así deciden contratar al guitarrista de una banda llamada Anachena, Pedro Frugone, y contratan al productor Humberto Gatica, quien se hizo de renombre por producir un track del disco Bad de Michael Jackson, y en esos años se dice que trabajaba para el disco HIStory, y así en 1995 nace el mejor álbum de La Ley: Invisible.

El disco se despega un poco del sonido de los primeros álbumes, pero mantiene en parte su esencia, lo cual se demuestra con algunos oscuros tracks, como lo son la grandiosa “Día Cero” y la sensualidad rockera de “Animal”. Pero también tenemos canciones directamente comerciales, como la muy conocida “El Duelo”, y seguimos con canciones en idiomas europeos, como la balada francesa “Deuxieme Fois”, o la hermosa “The Corridor”. Uno de los tópicos habituales del álbum es la sexualidad, como en la electrónicamente algo ambigua “Fausto” que nos lo muestra con su extraño estribillo: “Negociaría mi alma por tenerte cerca y darte mi eternidad”. Pero la ambigüedad domina el cierre del disco con la tétrica pero atmosféricamente bella “1 – 800 Dual”, que con sus teclados y baterías programadas nos adentran a los terrenos más oscuros del erotismo. “Invisible” puede tratarse de la presencia de Bobe dentro de la banda, mientras que “Cielo Market” es una crítica a los medios de farándula, en especial a quienes especulaban sobre el futuro de la banda tras la muerte de Andrés Bobe, quien contribuyó con cuatro canciones antes de morir (las ya mencionadas “Animal”, “El Duelo”, “1 - 800 Dual” y la rockera “R & R”). Quizás la canción que desentona un poco es “El Rey”, eso se debe un poco a los molestos tecladitos que imitan trompetitas, pero la letra es bien discreta.

El disco fue un éxito de ventas y criticas, y claro, contiene el mejor material de la banda y nos hizo entender que sin Bobe, las cosas podían seguir. Pero esa opinión comenzó a mermar con el lanzamiento de su siguiente trabajo Vértigo, el cual bajó la calidad de composición y experimentación para hacer un disco de horrendo sonido. Aboitiz y Rojas salieron de la banda por diferencias con Beto Cuevas (El primero fue despedido por el vocalista), y un par de años después formaron otro famoso grupo de rock/pop chileno llamado Saiko. Mientras tanto La Ley opto por un sonido más comercial que, a pesar de hacerlos merecedores de Grammys, no contentaron a los fans que preferían el sonido más new wave de sus primeros trabajos. La Ley se separo el 2005 con conciertos que reunieron a la formación de Invisible por última vez, pero el legado de este tremendo trabajo sigue, y espero nunca sea olvidado. Ya que este álbum es uno de los que provoco un antes y después en la manera de abordar el pop en Chile.

Dia Cero

Veo lo que creo ver y no veo más
de lo que pueda contar no recuerdo nada
no hay necesidad de hablarlo más
Creo creer, temo temer que esto es verdad
la vida se nubló en su totalidad
Estoy perdido
Y no sé mirar lo que dejé allá atrás
en ese camino largo que un día me vio caminar
nació esta ciega herida
que borró hoy día mi ayer
Personas extrañas hablan de quien fui
pretenden darme valor sin que sepa nada
no hay necesidad ni siquiera de llorar por estar así
Mi amnesia me dice absolutamente nada más
que esta sensación de ansiedad
en ese camino largo que un día me vio caminar
quemé una biografía
y soplé cenizas del ayer
no intenten enseñarme
quien me quiso y a quien debo amar
comienza el día cero
y mañana su continuidad
Sha da da da daun
sha da da da daun
y soplé cenizas del ayer
sha da da da daun
sha da da da daun
y soplé cenizas de mi ayer
No intenten enseñarme
sha da da da daun
sha da da da daun
sha da da da daun
quien me quiso y a quien debo amar
sha da da da daun
sha da da da daun
sha da da da daun
sha da da da daun
quien me quiso y a quien debo amar



"Dia Cero" se transformo en un clasico de clasicos, aqui un registro de una de las canciones mas oscuras del disco



Otras recomendaciones: Doble Opuesto (1991)
Alejese de: Vertigo (1997)

2 comentarios:

Perry Mastrángelo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Perry Mastrángelo dijo...

¿Cómo le va? Anduve de vacaciones totalmente desconectado. Le anticipo que el verano que viene la desconexión será mayor; en 20 días solo abrí mis mails una vez. La próxima no ocurrirá ni siquiera eso.

La verdad que nunca escuché un disco de la banda legal, pero recuerdo un video más viejo que estaba filmado en la montaña. Épocas felices, donde uno sintonizaba MTV y encontraba música decente. En ese entonces era un tierno imberbe de 14, 15 años, descubriendo al primer Radiohead, flasheando con Superunknown y Versus, y haciendo esfuerzos por no dejarme convencer respecto a bandas dudosas como Collective Soul.

Si no me equivoco La Ley entró en grande al mercado argentino con su elegante Unplugged, en un momento en que el ombliguismo cedió un poquitín para dar paso a bandas en español no argentinas como Café Tacuba y Molotov.

Hoy en día, al triste panorama mainstream local se añade el éxito de una camada de bandas uruguayas que me parecen horrendas. Hasta ahí parece abrirse el oído rockero promedio local, limitado, mal informado, vago, conformista, reduccionista.

En fin, perdón por la perorata, y salud! Buen año