domingo, 12 de febrero de 2012

Breve carta abierta para el Flaco Spinetta...


Estimado Flaco:

Llegaba a la civilización después de unos días desconectado de esta realidad, y recibo la noticia trágica de tu partida, la cual aún no puedo procesar, pero lo intento y me reconforta saber que a pesar de que tu cuerpo no existe más, tu alma surca una nueva galaxia, una que aun no podemos alcanzar.

Recuerdo la primera vez que recibí un disco tuyo, en esos años en los que estudiaba en la enseñanza media. Recuerdo que cierta vez escuche en un reproductor “El anillo del capitán Beto”, y me fascinaba el misticismo que aquella voz esparcía a través de los parlantes y su guitarra contenía alma propia. Pero fue cuando escuché aquella obra tuya llamada Artaud (1973) que me acercó definitivamente a tu obra y me interiorice en tu vasta trayectoria, a la vez que te consideraba quizás el mejor músico trasandino, quizás mucho más que Charly García, o tal vez equiparándolos a ambos como pilares fundamentales del rock argentino.

Posteriormente fueron llegando más discos, primero fue Durazno sangrando que compusiste por allá en 1975 cuando estabas en tu proyecto Invisible, o tu segundo álbum con Pescado Rabioso, llamado Pescado 2. Y así hasta llegar al que considero una de tus obras más bellas, A 18’ del sol.

Tal vez cometiste algunas equivocaciones, tanto en lo musical como en lo personal, pero siempre supiste redimirte, y así dabas paso a una nueva etapa en tu vida y carrera, la cual recibíamos con alegría.

Eras quizás el músico que la gente de tu país necesitaba para reinventarse, la influencia por obligación, o el ídolo al cual querer derrocar para algunos, pero tu nombre estaba ahí. Lo que Violeta Parra significaba para nosotros como chilenos, un modelo a seguir, tu lo eras para Argentina. Podías tocar con Charly, o con Gustavo Cerati, pero siempre mantenías tu esencia en cada poesía y cada nota que interpretabas.

Ahora nos dejaste, tu alma abandona este mundo para ir hacia otras dimensiones, las mismas que quizás recorren Luca Prodan, Federico Moura, Mercedes Sosa, o Pappo y otros grandes artistas que marcaron la historia de la música argentina.

Tu legado estará con nosotros siempre, tu música seguirá sonando mientras los que te recordamos estemos en este reino, y tu alma seguirá presente en cada nota de esas guitarras jóvenes que quieran acercarse a tu música o recuerden a la “Muchacha ojos de papel” en esas fogatas con amigos, el capitán Beto seguirá en nuestras galaxias y todas tus canciones seguirán acompañándonos…

Hasta siempre Flaco Spinetta…

Sr. Alga

1 comentarios:

Perry Mastrángelo dijo...

La semana que pasó fue difícil. Partió un familiar y el mismo día por la tarde uno de los Maestros Espirituales de habla hispana.

Siempre adoré a Luis, pero tuve mi definitiva época spinetteana entre mediados de los 90 y el 2000, cuando más lo necesitaba, y él estaba ahí para acunar a uno.

Lo ví en vivo por primera vez junto a sus Socios del Desierto, en un teatro de barrio, cerca de la casa de mis padres.

Sería extenso ponerme a hablar de su obra, de modo que cierro este comentario con una intimidad. Digo intimidad, porque no es algo que ande ventilando por ahí. Es una especie de satisfacción personal: pude expresar mi agradecimiento y admiración personalmente, tanto a Luis, como a Charly y a Gustavo, en diferentes momentos y lugares. A los tres con una frase breve, "Te admiro mucho" y un saludo.
Fue a la salida de un concierto íntimo, gratuito, a beneficio de una fundación, que se había corrido de boca en boca. Aquella vez él respondió con su vocecita: "todo bien, loco, gracias, gracias". Era 2004 y más no podía pedir. Tenía un aura de santidad, y no exagero. Como mucha luz.